Ninguna música o canción de occidente logró despertarme por
la mañana de forma apacible. Hace dos años o un poco más me despertaba con una
mezcla de canciones, recuerdo despertándome de diversas formas y si bien es
cierto que me han levantado de la cama algunas veces sin violencia, sin el
salto violento que me induce a correr hacia el interruptor de volumen, nunca
antes me había sucedido despertarme con tanta armonía.
![]() |
| Ravi Shankar - 1968 - A Morning Raga, An Evening Raga |
Justo al mencionar a Phillip Glass sería complicado afirmar en
su música tendencias muy occidentales, hay una obsesión en la repetición de los
patrones que no es propia de la música occidental. Lo que a él lo determinó
como músico fue su viaje a oriente, a India precisamente, cuando regresó
abandonó sus obras sinfónicas de conservatorio, y decidió seguir su propio
lenguaje, el minimalismo.
¿Qué nos presentan estas obras a diferencia de otras? Nos
presentan el paso del tiempo, está incluido en la composición. La música no se
afecta a través de una autoría, de una autoridad sobre el tiempo, es en cambio
un fluir, contiene la idea de taoísmo, contiene una pequeña nada que nos
muestra el todo. La fuerza menor visible nos muestra una fuerza mayor
invisible. ¿Cómo logran esto los músicos mencionados? A través de una economía
de recursos y la abstención del concepto de obra tal y como es comprendido
occidentalmente, no intentan representar las cualidades eruditas de una
persona, la obra no la representa, la obra en sí es un fragmento encontrado en
la arqueología cósmica que debe interpretarse la suficiente cantidad de veces
antes de movilizarse o transmutarse a su próximo estado. Hay alternativas para
la siguiente representación, por ejemplo Phillip Glass es llamado minimalista justamente por reiterar Pasajes,
tal y como se llama el disco que compuso junto a Ravi Shankar, esos Pasajes se
desplazan luego de que han gravitado una cantidad suficiente de veces. Es una
música que <”afina” el cerebro y no lo contrario>, es una música que
intenta despertar las posibilidades de los cuerpos en ese sentido que afirma Giles
Deleuze en el que aún no conocemos sus posibilidades máximas; y no, al
contrario, un cerebro que cree poder afinar la música como obra. Se puede
pensar en sí que la música es una obra del mundo, de la naturaleza o de dios.
En el caso de Ravi Shankar, en otro disco suyo, llamado Transmigration Macabre (Macabra transformación), él músico
atraviesa estados del atma (alma en la
lengua hindú), Ansiedad, Muerte, Fantasía, Locura y más son los nombres que
llevan esas canciones, Ravi Shankar realiza una traducción para la cultura
occidental, nos demuestra qué es lo que intentan representar los Ragas.
En el disco A morning
Raga, an evening Raga, realiza esa traducción cultural, nos narra con estos
nombres las costumbres de India. Los nombres de los Ragas en verdad tienen
nombres hindúes como Bilawal, Bharavi, Poorvi pero además tienen la cualidad de
tocarse en diferentes momentos del día. Cada momento del día en la mitología
hindú también está acompañado por un elemento. Los elementos para los hindúes
son tres Pitta, Vata, y Kapha. Fuego, Aire y el último junta agua y tierra,
donde emerge la vida en sí. Ahora ¿Qué es un Raga? Probablemente a menos que se
tomen clases de Música Védica con un excelente maestro, o al menos que uno se
vaya a India es difícil de conceptualizar, pero como explorador sónico de
discos y lector de internet puedo realizar un esfuerzo por describirlo.
¿Qué es un Raga?
Lo primero que hay que saber es que un Raga no es ni una
escala ni un modo, no cumple ninguna de esas propiedades técnicas, es más
similar a una canción o sinfonía en el sentido de que comparte el hecho de que
puede tener un accidental, como se le
llama en la música de occidente, es decir tiene una escala determinada pero
durante la interpretación una nota puede cambiar, volverse un bemol o un
sostenido según se diría en occidente. Pero no es una canción o composición
tampoco dado que no tiene una melodía determinada en una partitura. Entonces un
Raga en sí es una forma musical más compleja que una escala o que un modo pero
menos determinada que una canción o una composición. Un Raga es una Forma Armónica, pero armonía en un
sentido más universal que el concepto en la música occidental, una armonía como
en la pintura, que contiene el ritmo de la geometría de los tonos.
Occidentalmente se lo puede pensar como <Forma que contiene yuxtaposiciones
de cadencias transmodulares>. Una canción se reconoce como tal, como forma
familiar dado que contiene una cierta cadencia, es decir que los tonos y sus
armonías (osea los tonos y los acordes correspondientes) tienen un cierto orden
y ritmo, una tensión y un reposo. También deben compartir, además del ritmo,
para que la cadencia sea tal, la misma distancia en los tonos, ósea los mismos
intervalos para una tónica, eso es lo que da el color de un modo. Esa forma puede repetirse en otra
canción y uno piensa “esta canción es igual a aquella”, eso es justamente lo
que evoca un Raga. La sensación de una Forma
Armónica que se repite, no sólo en su naturaleza formal sino en el tema que evoca. En India la traducción
del término Raga sería “aquello que colorea la mente”.
Puede verse técnicamente que un Raga también es una escala
que tiene un cierto modo ascendente y otro modo descendente que pueden ser
iguales o diferentes dependiendo de la cantidad de notas se ejecuten. A su vez
un Raga puede empezar con pocas notas simples de esa escala e ir añadiendo
notas para enriquecer las capacidades armónicas del mismo. Esto sucede también
en el Maqam, la música de Turquía, y en otras músicas autóctonas. Lo que lo
diferencia de occidente es que, en occidente una escala o modo es igual
descendentemente que ascendentemente, es decir que la escala tiene un
<principio técnico>, en occidente es muy común la transposición o
modulación en la canción o la composición, es decir cambiar la escala o el
sentido (modo) dentro de la misma (cambiar de acorde y sostenerlo para realizar
una nueva cadencia). Los Ragas son similares a las canciones en el sentido de
que ya vienen definidos con sus cambios, pero no según un principio técnico,
dependen de la finalidad musical y comunicativa que tengan.
Por ejemplo un Raga de devoción y alegría probablemente
contenga pocas notas y quizás ningún accidental o modo diferente para ascenso y
descenso en la escala y un Raga de tempestad y reflexión, al contrario tenga
más notas que una escala occidental, estos son de más común interpretación por
la noche. Los ragas a la vez se afinan en 22 shrutis, que es similar a decir “notas” en occidente, como podrán
ver en vez de 12 supera a casi el doble la cantidad de notas. Aunque no se
utilizan los 22 tonos en un mismo Raga, la escala global contiene una mayor
división. Esto le da ciertos efectos musicales más orgánicos y complejos que
los que puede realizar un instrumento occidental, si bien hoy hay instrumentos
electrónicos que pueden explorar esos lugares entre nota y nota, en el
cromatismo musical, no hay un sistema Musical que acompañe dichas técnicas para
otorgarles sentido en occidente. Es enriquecedor entonces darse cuenta que los
Ragas se afinan, por más que sea con mayor complejidad cuantitativa de notas,
con menor complejidad técnica ya que esa misma afinación tiene un sentido cultural
o expresivo que se transmite de boca en boca.
| Rueda de los Ragas y los Momentos del día: http://www.itcsra.org/sra_others_samay_index.html |
Otra cosa a remarcar de los Ragas es que estos se afinan
intuitivamente, buscando un efecto anímico y a través del recuerdo de la música
y sus Formas Armónicas. El Sitar se
afina de formas diferentes en cada momento del día y el instrumento debe
afinarse de forma orgánica, es necesario afinar no sólo las cuerdas que
contienen los trastes de los shrutis
o tonos que se interpretaran, sino unas cuerdas más pequeñas, debajo de las que
ejecuta el músico, que tienen resonancias simpáticas o armónicas con estas. Es
decir, el instrumento se afina para ese momento, para ese Raga y no para todas
las posibilidades como en el instrumento occidental.
Reflexiones sobre oriente y occidente en la música
![]() |
| Instrumento Tradicional de India Tampura |
Hace tres semanas tuve la posibilidad de entablar una
conversación por teléfono con el Profesor Mark Lindley de Boston, Nueva York.
Durante la conversación estuvimos hablando de la música de India en comparación
con la música de occidente, a raíz de una conversación sobre la historia de la
afinación en occidente. Surgieron dos conclusiones de ese punto de la
conversación, la primera es que no hay buenas fuentes para aprender los Ragas a
través de libros, lo mismo sucede con casi todas las músicas autóctonas,
continúan transmitiéndose de boca en boca. La segunda conclusión fue que, por
la forma en que afinan los instrumentos, utilizan <tonos puros>, es decir
afinan según lo que demanda la voz humana. Se afina una escala en base a una
nota madre, si bien la escala o el modo ascendente o descendente puede
modificarse en la interpretación, la nota madre no lo hará, por eso se conoce a
la música de la India también como drone,
por el hecho de tener una nota pedal
que suena constantemente. Muchas veces un Sitar es acompañado por un Tampura,
que es un instrumento que por lo general toca la nota madre o tónica más la
quinta y la octava, es decir que hace alusión a las únicas notas más centrales
y las más consonantes entre sí por sus proporciones, las que sostendrán el
equilibrio en el Raga.
Las posibilidades de afinación entonces son otras, se re-afina
el instrumento para que suene perfectamente en conjunto con la voz humana
durante esa interpretación del Raga. En occidente el problema de afinación
surgió en el momento que quisieron ajustar todas las escalas posibles adentro
de un instrumento, no hubo otro método para aquello que reducirlas a un punto
medio en el que sonaran “lo mejor posible”, eso mejor posible en muchos casos
es Desafinado. Lo que más me perturba es cómo se cataloga en occidente al Cantante Desafinado. Cantar en occidente
no es cantar desde el nacimiento, no se trata de un talento o expresión musical
humana, <Cantar en occidente es aprender a desafinar con el instrumento>.
Desconozco que podría tener de positivo un sistema musical desafinado, aunque
reconozco lo que puede tener de positivo querer interpretar diversas músicas en
simultaneo o al menos tenerlas afinadas en un mismo instrumento, es clara no
sólo la practicidad, motivo de la afinación, sino las posibilidades de esa
afinación que contiene diversas músicas, canciones o ragas dentro de ella. Pero
de nada nos sirve esta disposición desafinada si se pretende una evolución en
la comprensión de la forma musical.
Hasta el día de hoy ninguna música ha sido más iluminada
para lograr despertarme en paz y progresivamente, para lograr que me estire con
una sonrisa y agradezca haberme levantado junto al sol temprano, que esta
hermosa música de India, que suena en A
morning Raga. ¿Qué es tocar más de una música a la misma vez al fin y al
cabo? ¿Es una mera cuestión técnica, un aplauso a una obra maestra material? ¿O
de hecho hay algo más? Bueno, en verdad, en A
morning Raga, el primero de los dos ragas del disco Raga Nata Bhairav, se interpreta más de
una música a la vez. Para esto hay dos razones, una técnica y otra de sentido.
La razón técnica es que hay un modo descendente y otro ascendente, ciertas
notas ascienden y nunca descienden y al revés, con lo cual hay dos modos o dos
escalas, aunque las notas centrales sí permanecen; en este caso no hizo falta
otra tonalidad o instrumento, no hizo falta otra técnica instrumental, ni
cambiar la nota madre para realizarlo, a diferencia sobre como se intentaría en
occidente. Es decir que la habilidad del músico y la complejidad del
instrumento y su sistema musical cognitivo han ampliado la paleta de colores
sin múltiples tonalismos o diversas tónicas o notas madres. La otra razón, la
razón del sentido es lo que más anhelo comunicar.
![]() |
| Ravi Shankar interpretando el Sitar |
A través de la inflexión de notas el Raga de la mañana evoca
un Raga de la noche (en el Sitar se puede estirar una nota hasta dos tonos
arriba por lo menos, en una guitarra criolla, en cambio, con suerte sube un
tono completo). Comienza con notas inciertas que van y vienen, ese efecto donde
todo es difuso, como en la noche, los últimos pensamientos antes del sueño. El
Raga está afinado con muchas notas de más. El ritmo complejo. A medida que
avanza el Raga, sin embargo, se van intensificando las pocas notas centrales y
el ritmo se vuelve intenso y determinado, se consigue llamar así al soñador
desde su misma red y se lo lleva a la claridad del mundo matutino del amanecer
solar.
La riqueza cultural que tiene esta mitología musical no es
simplemente una traducción diferente de lo que sucede en occidente, no es una
multi-culturalidad como afirmaría Ana María Guasch, no representa lo mismo que lo
que se representa en occidente, no es en sí otro ejemplo más de lo mismo. Si
verdaderamente en occidente no somos ni dogmáticos ni mitológicos como claman
las políticas actuales de los seres, entonces somos al menos burocráticos para
mencionar, en esa forma, la multi-culturalidad. Esto no es permisible por
nosotros, la comunidad musical, si podemos intuir que hay algo por aprehender
en otro lugar. Claramente no sólo me enfrento ante la experiencia de una
posible musicoterapia de antaño desconocida por occidentales sino ante un
problema técnico y de sentido en el que el horizonte de la música se expande
mucho más allá de nuestros actuales conocimientos. La ciencia no como discurso,
sino como práctica efectuada, debe prevalecer, es ésta la luz de las
posibilidades y la evolución, el despertar de la conciencia hacia una nueva
vida.
Nota final:
Hay aún más por descubrir, esta teoría en
la cual la música está relacionada con estados anímicos, existió en occidente
hasta el Medioevo, deviene de la Grecia antigua, de los pitagóricos. Sucedieron
durante el renacimiento cuestiones sobre afinación que hicieron que dicha
teoría, que exploraré próximamente en otra entrada, quedara olvidada.
A quien le interese continuar la lectura sobre cómo se
produjo la historia de la afinación de occidente, y sobre todo el momento de
inflexión en el renacimiento cuando intentaron utilizar más de una nota madre o
tónica en el mismo instrumento, puede continuar la lectura aquí en el ensayo
del profesor Mark Lindley. Aunque por ahora sólo se puede leer en inglés, dejo
aquí el link para quien le interese.
Se puede descargar aquí en su perfil de academia.edu:
También, aquí debajo se puede descargar un Tampura Digital, es freeware y open source, no sólo trae una muy completa forma de realizar el sonido del Tampura sino que también nos muestra los ratios en fracciones matemáticas de cada uno de los tonos de la Música Védica:



No hay comentarios:
Publicar un comentario